viernes, febrero 02, 2007

queer-odd-strange-rare-weird-bizarre

sábado, enero 27, 2007

ynis 3.0

Supongo que algunos desearíais que fueramos menos estáticos para actualizar el contenido del blog, y más para remodelar su aspecto y estructura. El caso es que la realidad no es como la deseamos, sino como se muestra. Este cambio ha venido un poco más forzado que los anteriores, dado que nos hemos trasladado a la nueva (no tanto) versión de blogger, con lo que la plantilla anterior se ha ido al garete. Como es obvio, ésta que véis no será la definitiva (faltaría más). Lo positivo es que ahora podréis ver las entradas recogidas en diferentes secciones (llamadas sindicatos por mí). Aunque aviso que los números que acompañan a los nombres son erróneos, sin saber muy bien a qué se debe esto. No es emocionéis demasiado al ver que hay treintaipico entradas de Ossco y Jaspi, porque no es que a la repor le haya dado un yuyu creativo y se haya puesto a escribir como una posesa.

Las diferentes secciones o temáticas son las que véis, y aunque algunas son autoexplicativas (como la de Historia de Ossco y Jaspi), otras como interiores, en la retina o colocadas con sentido, pueden requerir una mayor explicación. En la retina son entradas dedicadas a dibujos. Generalmente serán mías. Colocadas con sentido es la dedicada a los textos, y por lo general serán entradas de la repor. En cuanto a interiores, es una especie de cajón desastre donde van el resto de entradas. Al menos en un principio.

Decir que todos los nombres son susceptibles de ser modificados, así que por ahora debéis de tomarlos como "placeholders". Y nada más, avisados y advertidos estais.

viernes, enero 26, 2007

Historia de Ossco y Jaspi - decimosexta entrega

Por la noche, cuando el juicio parecía haber regresado al pueblo y todos sus habitantes soñaban plácidamente, una sombra surgió bajo la luz de la luna. Avanzaba lenta e implacablemente, cada paso un sismo sólo perceptible por las aves nocturnas posadas sobre los árboles del camino. Cruzó todo el pueblo hasta la zona de los arces, y se detuvo frente al jardín del oso bueno. Allí permaneció al acecho, inmóvil. Segundos más tarde una cerilla iluminó su rostro retorcido por el rencor, y cayó sobre una flor pequeña, apenas un capullo que contagió a sus vecinas, las cuales, en un arrebato de histeria, convirtieron el jardín entero en un mar de llamas.

Todavía era de noche cuando a Jaspi lo despertó la luz del sol. Se asomó por la ventana y comprobó horrorizado la escena: no había una sola flor que no ardiera, y las llamas estaban ya alcanzando los arces más cercanos. Lo primero que hizo fue recorrer la casa en busca de ventanas abiertas, que se apresuró a cerrar de un golpe. Lo segundo, saltar sobre el teléfono y marcar el número de Vigilio. Aún no habían logrado sus dedos temblorosos hallar el tercer número cuando oyó voces en el exterior. Soltó el aparato y miró por la ventana. Vigilio, acompañado por unos cuantos vecinos, lanzaba cubos de agua sobre las llamas, y la impresión era parecida a la de un grupo de niños jugando a lanzarle arena al mar. Esto era a causa del volumen del fuego, pero sobre todo de las enormes sonrisas, cuando no carcajadas, que pintaban las caras de todos ellos. Jaspi se cubrió la cara con las zarpas, consternado. Luego corrió las cortinas, tomó tres pastillas de un bote que guardaba en la cocina y volvió a meterse en la cama, con la esperanza de que la muerte se lo llevara dormido.

domingo, enero 07, 2007

¡wiinis vive!

Por fin tengo la Wii, esa consola que está agotada en todos laos, menos en Oriente, o eso es al menos lo que deduzco a raíz de lo acaecido el pasado 5 de Enero. Ya estaba la tarde avanzada cuando llamaron a mi puerta, y me entregaron en mano un paquete. En el interior estaba la consola, y una misiva que os paso a transcribir:

Querido creyente:


en primer lugar permítanos felicitarlo por el regalo del que le hacemos entrega con motivo de la víspera del día que se asignó para celebrar nuestra existencia. Tal como sospechamos ya habrá comprobado, hoy por hoy no es fácil hacerse con un ejemplar de tan especial juguete. Sin embargo, dada nuestra extensa trayectoria como Magos, la dificultad no ha sido suficiente como para tornar la tarea imposible, algo que nos consta sí le ocurrió a nuestro pequeño competidor, Papa Noël. No es nada raro que un personaje con tan reducida experiencia en la creación y reparto de juguetes, cuya tecnología se reduce aún al uso de renos voladores, y que precisa de chimeneas para penetrar en las casas –cuando de todos es sabido que pocas son las viviendas de hoy en día que cuentan con tan anacrónico sistema de calefacción– halle problemas para abastecerse de juguetes un tanto singulares. Por ese motivo este año nos sentimos especialmente orgullosos de nuestro trabajo, que a tantas personas desengañadas el día de Navidad traerá por fin la alegría que tanto merecen.

No queremos dejar de mencionar, pues si lo hiciéramos pecaríamos tal vez de poca sinceridad, nuestra decepción cuando una pareja de jilgueros nos comunicaron que usted depositaba más confianza en los mediocres servicios de Papa Noël que en los nuestros, que cuentan con siglos de eficiencia que los avalan. Sin ánimo de ofender, las muestras de desconfianza en este sentido nos llevan siempre a cuestionar los criterios que llevan a muchas personas a decantarse por un ser con evidentes síntomas de alcoholismo, las réplicas del cual, repartidas por las ciudades con campanillas y caramelos en las manos, contribuyen a la deplorable práctica del consumismo.

No pretendemos con esto recriminarle sus preferencias, y queremos dejar claro que no le guardamos ningún rencor. Por supuesto, no existe relación alguna entre este hecho y el pequeño contratiempo que para usted supondrá que hagamos entrega de su regalo a más de 400 kilómetros de su hogar. Los motivos de tal percance son puramente logísticos y ajenos a nuestra voluntad, y confiamos en que pueda usted disfrutar de su especial juguete lo antes posible.

Nos vemos obligados a mencionar que una de nuestras más fieles seguidoras, cuya intervención ha contribuído sin duda a la deferencia con que hemos tratado la adquisición y entrega de tan dificultosa petición, ha manifestado expresamente su preocupación frente al uso inadecuado y tal vez abusivo que usted pueda hacer del juguete. Desconocemos los motivos que han llevado a nuestra venerable seguidora a mostrar tan solícito comportamiento y profundo aprecio hacia su persona, pero debemos advertirle que, en caso de que hasta nosotros lleguen informaciones que nos lleven a sospechar un exceso en los límites para usted permitidos en sus actuales circunstancias, nos veremos obligados a retirarle el juguete, y eliminaremos su nombre de nuestras listas, con carácter definitivo, excluyéndolo de todo posible futuro servicio.

Sin más dilación, nos despedimos deseando que disfrute del juguete más ansiado de la temporada.

Atentamente,

Los Reyes Magos de Oriente, SL.


Aprendida la lección queda. Para celebrar tal evento he creado un blog paralelo que podeis encontrar en la barra lateral bajo el nombre Wiinis, que irá dedicado a tal maravilloso artefacto, y que espero que disfruteis y encontreis de utilidad.

martes, enero 02, 2007

Historia de Ossco y Jaspi - decimoquinta entrega

Un sonido espeluznante, de águila ebria, se extendió por todo el pueblo como la lava de un volcán. Venía de la casa de Juana, situada a unos metros de la plaza el ayuntamiento. La deficiente se acababa de despertar y reía con tanta vehemencia que le resultaba gracioso escucharse. Se levantó de la cama y escogió de entre sus vestidos el más bonito para ir a comunicarle a Jaspi la noticia: ¡no había nabos! Y no sólo eso: había aprendido a preparar la tarta más rica del mundo. Si Jaspi accedía, no tendrían que vender nabos nunca más, ¡se los podrían comer!

Lulú empezó a tararear un villancico que extrañamente había aparecido en su cabeza en plena primavera mientras notaba cómo la adrenalina viajaba por su cuerpo a una velocidad vertiginosa. Intentó meterse dentro del vestido blanco que se empeñaba en dificultarle la entrada aferrándose a su cuerpo como un hijo frente a la puerta del colegio. Eso a Juana le pareció también muy gracioso, y la risa le impidió oír el crujido de la tela que por fin abrió los brazos y permitió la entrada de sus caderas. La alegría la hizo saltar frente al espejo al tiempo que subía el volumen de su canto y de su risa. Las manos le temblaban, empapadas de felicidad, mientras se pintaba los labios con un rotulador rojo. Para la boda tendría que buscar en alguna papelería de la ciudad un rotulador más grueso, como esos que usaban las mujeres en la tele. Los ojos se le llenaron de luces al imaginarse en una iglesia con Jaspi. ¡Lluvia de arroz! gritó con todas sus fuerzas. Luego soltó una carcajada que asustó a los pajarillos que reposaban cerca de la casa de Ossco, al otro lado del pueblo, y salió de su casa sin cerrar la puerta. El suelo parecía quemar bajo sus pies. Una energía irrefrenable le subía por las piernas a cada paso que daba, y la risa se transformaba en chillido a medida que cogía velocidad.

En la plaza del ayuntamiento, donde los habitantes del pueblo saltaban cogidos de las manos en torno al árbol parlante, la vieron pasar como una exhalación, una bola blanca que cruzó la calle con un grito agudo. Vigilio, que esa mañana había recibido una carta anónima que difamaba el buen nombre de Jaspi, se había acercado a la casa del oso bueno a investigar. No esperaba encontrar nada sospechoso, porque Jaspi era bueno y eso todos lo sabían, pero su deber era asegurarse para poder luego centrarse en pillar al difamador. Entraba en el jardín cuando la oyó. Asustado, giró la cabeza en la dirección del chillido ascendente, y apenas vio una bola de aire que dejó un camino de flores rotas y se alejó del pueblo dejando una nube de polvo a su paso. Fue la última vez que vieron a Juana.

sábado, diciembre 16, 2006

Historia de Ossco y Jaspi - decimocuarta entrega

El día siguiente amaneció soleado. La rana Froberta salió a pasear por la plaza del ayuntamiento, y el caballo asmático fue testigo del golpe que se dio al chocar contra un árbol tras uno de sus saltos. Con el corazón encogido, el caballo corrió hasta el lugar del accidente, y por el camino pudo oír las carcajadas de la rana elevarse hacia el cielo como pájaros hambrientos. Cuando llegó al lugar la encontró sentada en el suelo, con un enorme chichón en el centro de la frente, y dos lagrimones resbalando de sus ojos desorbitados.


—¿Has visto? ¡Hemos ido a pasar los dos al mismo tiempo!
— ¿Quiénes? —preguntó el caballo, confundido, pero la rana se retorcía en el suelo poseída por la risa— ¿Te refieres al árbol?
— Claro que se refiere a mí —respondió el árbol con voz ensordecedora. El caballo lanzó un grito que atrajo a la gallina feliz, que paseaba cerca de allí.
— ¿Qué sucede? —preguntó al ver la escena.

El caballo seguía con la boca desencajada por el espanto, pero logró articular algo parecido a ¿No lo has oído? al tiempo que señalaba el árbol.
La gallina, lejos de sorprenderse, abrió mucho sus macilentas alas y dio un salto que la separó unos milímetros del suelo. Cuando sus patas volvieron a tocar tierra, saltó de nuevo y se desplazó así alrededor del caballo y de la rana, que la observaban desconcertados.

— Hoy me he levantado grácil como los pajarillos, y ya veis, puedo volar,—explicó la gallina sin dejar de saltar —¡Como los pajarillos!

La rana volvió a morder el cielo con sus carcajadas mientras la gallina seguía dando saltitos a su alrededor. El caballo le confesaba al árbol su temor a un posible ataque de asma cuando llegó al lugar la oveja presumida.

— ¡Qué fuerte! —exclamó tras observarlos a todos con la boca muy abierta. Luego levantó una pata hacia el cielo, la apartó y volvió a exclamar—: ¡Qué fuerte!

Inmediatamente después se puso a dar saltos detrás de la gallina.

lunes, diciembre 11, 2006

feeling scarsick

Así que por fin Scarsick, el nuevo disco de Pain of Salvation, ha aparecido en la red, y como es obvio, no he perdido el tiempo a la hora de bajármelo. El disco sale el mes que viene, si no me equivoco, así que hasta entonces tendré que tirar de MP3 para oirlo. Podría intentar resistirme, pero ser el ansias no me ayudará para tal labor. En fin, que lo he estado escuchando unas cuantas veces, tampoco muchas, pero suficientes para tener una opinión inicial, la cual pasaré a compartir con vosotros, contigo, o con nadie, la cuestión es que la voy a escribir aquí y la leerá quien quiera que se cruce con ella.

A grandes rasgos, se podría decir que musicalmente es un disco hecho por alguien concienciado de que no va a vender muchas copias, así que mejor pasárselo bien grabándolo. Hay que tenerlos gordos para hacer un álbum como este, además de estar un poco desequilibrado y ser un genio musical. Aunque más que desequilibrio, lo que el disco destila es una especie de maldita sabiduría. Es como un grito de lucidez en un mundo que se cae, y que mientras se cae trozo a trozo te va desgarrando poco a poco. Es un grito a la estupidez y al sinsentido, desde el atolón del cinismo y el sarcasmo más ácido. Es mentalmente oscuro, hipnóticamente enfermizo, racionalmente jocoso, y de una belleza corrupta.

Cuando escuché los primeros extractos de canciones, me dió la impresión de que sería una especie de Concrete Lake, con toques de Perfect Element, y con el buen hacer de Be, pero no, como viene siendo tradición, el disco no guarda ninguna relación musical con el resto de discografía de la banda. Y tratándose de una banda tan ecléctica, la verdad es que después de seis albumes, es un logro no poco reseñable. En la manera de afrontar la composición se podría decir que se asemeja al Be. Ambos son discos orientados a crear una música que vaya mucho más allá de lo que hacen los instrumentos individualmente. Cada instrumento tiene su papel, y en muchas ocasiones es un papel de lo menos ortodoxo. Sin embargo, a diferencia de Be, aquí cada instrumento además de cumplir su labor, parece tener tiempo para dibujar matices sin descanso. Cada canción es como un pequeño laberinto lleno de pequeños secretos. Como un dibujo que se esconde dentro del dibujo que está dentro del dibujo. Se denota un mimo especial por cada uno de los instrumentos, por cada uno de los detalles. Cada canción, cada pasaje, cada pequeño retazo disfruta de su propio ambiente, de propio matiz, aunque siempre con una mirada hacia adelante, hacia un futuro decadente que pertenece al ayer.

Ahora pasemos a decir algunas palabrejas de cada canción:

Scarsick
Algo más de siete minutos para abrir el disco. Una canción potente, donde predominan las guitarras y lo que podría denominarse como influencias cyberarábicas (¡toma ya!). De momento es de las que más me gustan, con ese final que se va cogiendo, encabronándose poco a poco, forzando y forzando, hasta hacer mella y romper.

Spitfall
Otros siete minutos de mala leche, esta vez en forma de palabras escupidas sin descansos. Cosas que nadie querría oir, seguramente. Esta canción no es apta para aquellos que se quejaron en su día de Used, o de Idioglosia, o incluso de Diffidentia. Un rap largo, incesante, con una base inquietantemente pesada, que sólo se rompe en el estribillo donde la melodía da un breve respiro. Ansio leer la letra de esta canción.

Cribcaged
Este tema empieza con la voz de un bebé que da paso a la guitarra, y poco a poco, la música se va formando, y el niño vuelve, y rie, como una especie de recuerdo del único momento en el que la belleza es genuina y la felicidad auténtica. Al igual que ocurría en Undertow, el tema va creciendo en intensidad, en emotividad, en dolor, en sufrimiento, en una espiral de preciosa deconstrucción del entorno que se deshace de su capa de brillante pintura y muestra un escenario de grises perpetuos.

America
Podría perfectamente pasar por una canción tremendamente alegre y divertida, pero hay algo oscuro en su corazón que la hace inquietante. Trepidante, gamberra y llena de mala baba. La solemnidad no tiene lugar en estos cinco minutos, por cosas duras que se estén diciendo, el banjo siempre lo negará todo. Seguramente fue compuesta durante un ardor de estómago o algo así.

Disco Queen
Si America te parecía cínica, Disco Queen seguramente sea demasiado para ti. Es como una especie de broma de mal gusto. A veces da verdaderos escalofrios. Un estribillo que no dejará indiferente a nadie y un cuerpo oscuro, que se arrastra y te atrapa desde la oscuridad de los rincones de la pista de baile. Son más de ocho minutos en los que te parecerá vivir la pesadilla de una Disco Queen wannabe.

Kingdom of Loss
Canción que como Cribcaged, va creciendo poco a poco, haciéndose a si misma. Bastante ambiental, de una extraña tranquilidad, como la inamovilidad que produce lo inevitable. Es posiblemente una de las canciones más agradables al oido a primera vista, con ese estribillo que recuerda a un paseo en góndola por aguas negras y estancas, en una Venecia olvidada donde ya no importa si estás vivo o sólo crees estarlo. Mención especial para el solo del final, el único del disco donde puede ser estrella central.

Mrs. Modern Mother Mary
Esta canción posee un riff de lo más hipnótico. Una especie de melodía que nunca termina de arrancar, interferida por algo indeterminado. El tipo de canción que una vez se te meta en la cabeza debe de ser complicada de sacar. El trabajo vocal es brillante. Es la más corta del disco, con poco más de cuatro minutos en los que te da tiempo a encontrar a dios.

Idiocracy
Volvemos a los siete minutos. Una de las canciones más genuinamente progresivas del disco. Entra poco a poco y se va mostrando a la luz con descaro, hasta que antes de que puedas verla en todo su esplendor se oculta en las sombras donde normalmente habita. Tiene un algo de Black Hills que inspira intranquilidad, desequilibrio, desesperación. Pero antes de ser engullido, ves una visión de tu paseo veneciano, una fugaz imagen tan sólo antes de volver a encontrarte entre las mandíbulas juguetonas que te machacan lentamente. Y esa imagen de paz vuelve a ti justo antes del fin, y te hace rebelarte, luchar, aunque estés herido, todavía sigues vivo, todavía tú y las tinieblas no sois uno. Tristemente tu lucha seguirá siendo intrascendente en el gran cuadro de la vida.

Flame to the Moth
Canción que recupera las influencias arábicas del inicio, que parece marcar el final del camino, aunque no por ello la meta. Es como que las cosas pasan, y ahora por fin puedes verlas tal y como son. Son crudas, son intensas, son fuertes, pero también lo eres tú. Después de todo lo oido, es como encontrar un trozo de humanidad al fin.

Enter Rain
Oir esta canción es como trasportarse a un callejón neoyorkino, en noche cerrada, con una lluvia que cae incesante, que te cala, te atraviesa, que no sabes si te limpia o te termina de congelar el corazón. Son más de diez minutos que dejan espacio para muchas reflexiones, incluso para evadirse a un sueño, a un mundo irreal en el que nos gustaría vivir; el nuestro propio, nosotros mismos.

Sólo añadiré que tengo unas ganas increibles de leer la letra de este disco y saber a ciencia cierta de qué va.

PD: Ahora vuestras retinas ya no sufrirán.

domingo, noviembre 12, 2006

Historia de Ossco y Jaspi - decimotercera entrega

Cuando llegó a casa Juana había tomado una firme decisión: no regresaría a vender los nabos que habían sobrado. Sin embargo esa decisión, que no iba a cambiar por nada del mundo, suponía un contratiempo en la consecución de su plan. Contó los nabos que habían sobrado: veintidós. ¿Qué iba a hacer con esos nabos? Porque lo que estaba claro era que no podía devolvérselos a Jaspi.


Juana caminó en círculos por el comedor de su casa, con las manos cruzadas en la espalda y la cabeza baja, tal como había visto en la tele hacer a Goofy cuando tenía problemas. De repente frenó y levantó un dedo, pero no apareció ninguna bombilla sobre su cabeza. Contrariada, se sentó en el sofá, y fue entonces cuando tuvo la mejor idea de su vida: ¡haría una tarta de nabos! Jaspi no sabría que no los había vendido; los nabos desaparecerían y de paso experimentaría con una nueva receta. Juana estaba tan feliz que se puso a dar palmas. Al momento paró, frunció las cejas, miró hacia arriba: no había bombilla. ¿Qué hacía mal?

sábado, noviembre 11, 2006

fruiticolores

Llega el otoño y con él los colores alegres. Sí, vale, no tiene sentido, pero cuando uno tiene tiempo no necesita de la lógica para justificar sus actos.

martes, noviembre 07, 2006

Historia de Ossco y Jaspi - duodécima entrega

El día siguiente estuvo cargado de emociones para Juana. Lo primero que hizo al despertarse fue imaginar el viril olor de un oso como Jaspi durmiendo a su lado. Luego desayunó y, con la fuerza que sólo la fe puede brindar, arrastró el saco grande de nabos hasta la plaza del pueblo. Los vecinos que pasaban por allí la observaron con caras consternadas. ¡Nabos! gritaba Juana con los ojos brillantes ¡Nabos mejores! Froberta la rana simpática fue la primera en acercarse a ella y comprar un par de nabos, con la esperanza de que el silencio volviera a la hasta ahora tranquila mañana de domingo. Más tarde el caballo asmático y la gallina feliz hicieron lo mismo. Juana, animada por sus propios pensamientos, subía la voz sin darse cuenta, y con ello logró que tres habitantes más se acercaran y compraran nabos. Finalmente el propio Vigilio apareció en la plaza y, con el tono grave que era incapaz de usar con Lulú, la amenazó con pasar un rato en comisaría. Juana, impresionada por el uniforme de Vigilio, recogió el saco y salió corriendo hacia su casa . ¡Sólo faltaría que sus planes se vieran truncados por la ley!

Por la tarde, recuperada ya del susto, cargó el saco pequeño a sus espaldas y se dirigió el pueblo vecino. Las colas eran muy largas ya cuando llegó, y la rabia se desató cuando comprobaron que no había más que unos pocos nabos que comprar. Juana les intentó explicar que regresaría con más, pero su voz apenas se oyó bajo el abucheo de gente con ojos desencajados que intentaban arrancar los nabos a los que habían tenido la suerte de poderlos comprar. Alguien propuso agarrar a Juana como rehén hasta que trajeran más nabos, y la deficiente huyó a una velocidad que dejó a todos los que la perseguían con la boca abierta y los brazos extendidos en el aire durante unos segundos. Luego los bajaron y siguieron pegándose.